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Personajes reales maltratados en la ficción. Desde El Cantar de Mío Cid, aparecen como seres cobardes, rastreros, egoístas, malvados y violentos.

¿Quiénes fueron realmente los Infantes de Carrión?

Los errores que contiene el Cantar de Mío Cid sobre el enlace de las hijas del Cid con los condes de Carrión, que se habían creído como ciertos durante mucho tiempo, han sido confirmados como falsos e inventados por importantes escritores, entre los cuales se cuenta el más notable medievalista español D. Ramón Menéndez Pidal.

Según el Cantar, D. Fernán y D. Diego, primero y cuarto hijos de los condes de Carrión, D. Gómez y D.ª Teresa, pidieron desposarse con las dos hijas del Cid, petición que les fue concedida por el rey. En un suceso de D. Rodrigo con unos leones, los condes aparecieron cobardes y ofendidos, por lo que decidieron volver a Carrión desde Valencia con sus mujeres, y, al llegar a los montes de Berlanga, las maltrataron y las abandonaron. Enterado de ello el rey por el Cid, convocó cortes en Toledo y decidió que la deshonra se resolviese con las armas. El combate tuvo lugar en Carrión. Por parte del Cid combatieron sus parientes Pedro Bermúdez, Martín Antolínez y Nuño Gustios, y a los infantes de Carrión ayudó su tío Asur González. Los infantes fueron vencidos y los vencedores volvieron con las hijas del Cid a Valencia. Finalmente, las hijas del Cid fueron pedidas para los príncipes de Navarra, D. Ramiro, y Aragón, D. Sancho.
 
Según los datos históricos, D. Rodrigo Díaz nació en Vivar en 1043, hijo de Diego Laínez. El 19 de julio de 1074 otorgó escritura de arras en Palencia para casarse con Jimena Gómez. Tuvieron tres hijos: Diego, Cristina y María. Diego Rodríguez falleció a manos de los moros en Consuegra; Cristina casó con Ramiro, infante de Navarra y señor de Monzón; y María casó con Ramón Berenguer III. El Cid falleció en Valencia en 1099 y está enterrado en San Pedro de Cardeña.

El Cantar novela los hechos históricos y, a partir de él, muchos otros escritores han continuado aceptando los hechos como los cuenta la literatura.

Unas breves notas para llegar  a la conclusión de que la historia de la relación entre los infantes de Carrión y el Cid y sus hijas es falsa.

  • En primer lugar, el primogénito de los condes no se llamó Diego, sino Fernán (Fernando).
  • Siempre llevaron el apellido Gómez, como se ve en los epitafios de sus sepulcros, y no González, como se dice en el Cantar.
  • El Cid otorgó escritura de arras el 19 de julio de 1074, por lo que su enlace tendría lugar el mismo año, y el conde D. Fernán Gómez falleció en 1083, según su sepulcro en el monasterio de San Zoilo, es decir, nueve años después. Dicen que D. Fernán casó con la hija mayor del Cid, y si antes de ella tuvo otro hijo, llamado Diego, mal podía tener una hija en edad de casarse y que lo estuviera por varios años.
  • Las hijas del Cid se llamaron Cristina y María, y no Elvira y Sol, como se dice en el poema.
  • Si lo relatado en el Cantar fuera cierto, mal habrían podido casarse con reyes o príncipes.
  • El Cid conquistó Valencia el 15 de junio de 1094, después de lo cual se celebraron las cortes en Toledo en las cuales fue juzgado el conde D. Fernán, que había fallecido más de diez años antes.
  • El padre de los condes, D. Gómez, murió en 1057, por lo que no pudo lamentar el desafío ni estar en las bodas de sus hijos, pues el mismo Cid se casó en 1074.
  • Ambos condes de Carrión lucharon a favor de reyes moros, pero ninguno de ellos murió en batalla. Sí su hermano García, pero a este no se le menciona en el Cantar.
  • No es cierto que fueran despojados del condado, pues D. Fernán lo usó hasta en su sepultura, así como sus hermanas. D. Pedro Ansúrez también lo usó, pero era de la familia (eran primos carnales), y además lo tuvo como gobernador, es decir, era señor jurisdiccional y no territorial, como ellos.

Pulsa en los enlaces siguientes para leer algunos párrafos sobre este tema en distintas obras de la literatura española: