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En los bordes del canal de Castilla y en las inmediaciones donde abunda el agua estancada, se desarrollan especies herbáceas. Estas plantas filtran el agua, con lo que eliminan las sustancias nocivas que pueda arrastrar, mejorando de esta forma sus propiedades químicas.
Las más abundantes que podemos citar son, entre otras, las mansiegas, espadañas o zonjas (Typha domingensis y Typha latifolia), con las típicas inflorescencias cilíndricas semejantes a puros y sus largas hojas lanceoladas; los carrizos (Phragmites australis) de espiga abierta; los juncos (Scirpus lacustris) y los juncos peloteros (Sparganium erectum) de curiosos frutos globosos y cubiertos de pinchos. Destacan los lirios amarillos (Iris pseudacorus), que crecen en el mismo borde del Canal.
Una planta muy importante como refugio para numerosas aves acuáticas, así como para las larvas de insectos, de los peces y de los anfibios, es la hierba lagunera (Ranunculus pellatus). Esta planta de flores blancas, que vive sobre la superficie del agua es a menudo confundida con un alga. |