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En los bordes del canal de Castilla y en las inmediaciones donde abunda el agua estancada, se desarrollan especies herbáceas. Estas plantas filtran el agua, con lo que eliminan las sustancias nocivas que pueda arrastrar, mejorando de esta forma sus propiedades químicas.

Espadañas Espadañas
Typha latifolia Typha domingensis

Las más abundantes que podemos citar son, entre otras, las  mansiegas, espadañas o zonjas (Typha domingensis  y Typha latifolia), con las típicas inflorescencias cilíndricas semejantes a puros y sus largas hojas lanceoladas; los carrizos (Phragmites australis) de espiga abierta; los juncos (Scirpus lacustris) y los juncos peloteros (Sparganium erectum) de curiosos frutos globosos y cubiertos de pinchos. Destacan los lirios amarillos (Iris pseudacorus), que crecen en el mismo borde del Canal.

Juncos Juncos peloteros Carrizos
Scirpus lacustris Sparganium erectum Phragmites australis
Hierba lagunera Malvavisco Hierba de S. Antonio
Ranunculus pellatus Althaea officinalis Epiludium hirsutum

Una planta muy importante como refugio para numerosas aves acuáticas, así como para las larvas de insectos, de los peces y de los anfibios, es la hierba lagunera (Ranunculus pellatus). Esta planta de flores blancas, que vive sobre la superficie del agua es a menudo confundida con un alga.

También podremos observar el malvavisco (Althaea officinalis), planta herbácea de flores blancas que puede alcanzar los 2 metros de altura. También, de flores rosadas o púrpura, abunda la hierba de San Antonio (Epiludium hirsutum), con propiedades astringentes.

Otra planta de valor ecológico elevado, por ser también refugio y alimento para numerosos invertebrados acuáticos, aves y peces, es el polígono anfibio (Polygonum anfibium), planta herbácea que puede ser terrestre o acuática.